El atletismo caucano está de luto por la muerte de Armando Jiménez Otero, conocido entre deportistas y amigos como “Paticas”. Su fallecimiento fue confirmado por familiares y allegados en redes sociales y reportado este sábado por medios regionales.
Jiménez murió en un centro médico de Popayán, donde recibía atención por problemas de salud, según informó El País. Su trayectoria estuvo vinculada durante décadas al atletismo, el triatlón y la formación de nuevas generaciones de deportistas.
Armando Jiménez comenzó su camino en el atletismo en 1971, en Santander de Quilichao. Allí compartió escenarios deportivos con referentes como Hernán Zapata y Armando Santa Cruz Jiménez, de acuerdo con una reseña publicada por Proclama del Pacífico en marzo de 2024.
Durante su carrera representó al Cauca en diferentes ediciones de los Juegos Nacionales, especialmente en pruebas de fondo, incluida la maratón de 42 kilómetros. Posteriormente incursionó en el triatlón y representó a Colombia durante una década en competencias internacionales.
Su recorrido deportivo también incluyó pruebas de ultradistancia. La reseña de Proclama del Pacífico destaca una ultramaratón de 84 kilómetros disputada en Panamá, que completó en seis horas y 59 minutos, así como un tercer puesto en una carrera de 100 kilómetros en Oregón, Estados Unidos.
Su aporte no se limitó a la competencia. Tras regresar a Colombia, dedicó su experiencia a entrenar deportistas y promover la actividad física como herramienta de formación y bienestar.
Según la publicación de Proclama del Pacífico, Jiménez también desempeñó funciones relacionadas con la gestión deportiva en Suárez y Popayán. Su trabajo de capacitación se extendió a los 42 municipios del Cauca, con actividades orientadas a fortalecer la práctica del atletismo y el triatlón.
En Santander de Quilichao era reconocido por su cercanía con los corredores y por el acompañamiento que brindaba a quienes comenzaban su camino en el deporte. En marzo de 2024, una nota sobre el club Quilirunners lo mencionó como entrenador y ultramaratonista, destacando su participación en una jornada que incluyó recomendaciones sobre nutrición, hidratación y prevención de lesiones.
La situación de salud de Jiménez había generado preocupación meses antes de su fallecimiento. En agosto de 2026, medios regionales difundieron un llamado de sus familiares para agilizar procedimientos médicos que necesitaba mientras permanecía hospitalizado en Santander de Quilichao.
Una publicación de La Crónica del Cauca, del 23 de agosto, señaló que estaba hospitalizado en el Hospital Francisco de Paula Santander y que su familia reclamaba la autorización de una resonancia cervical por una condición dolorosa. Otros reportes indicaron que posteriormente fue remitido a Popayán.
Aunque estos antecedentes hacen parte de la información pública sobre sus últimos meses, no se ha confirmado una causa médica específica de su muerte ni que las dificultades denunciadas durante su atención hayan provocado el desenlace. Por respeto a la privacidad familiar y a la precisión informativa, no es posible establecer esa relación sin evidencia médica o una declaración oficial.
La noticia de su muerte ha sido recogida por medios regionales y ha motivado homenajes de deportistas y personas cercanas a la comunidad atlética de Santander de Quilichao. Su trayectoria queda asociada a décadas de competencia, formación y acompañamiento a corredores en el Cauca.
Para quienes compartieron con él en las pistas y jornadas de entrenamiento, el apodo “Paticas” identifica a un hombre cuya vida estuvo ligada al deporte. Su legado se refleja en las generaciones de atletas a las que acompañó y en su contribución al desarrollo del atletismo regional.




